viernes, junio 28, 2013

¿Cómo pudo ocurrir? Respuesta a Mauricio Rojas


Resumiendo lo anterior. El chileno Mauricio Rojas se pregunta en una columna aparecida en LibertadDigital si ‘La Reconciliación no ha comenzado’. Con todo, él repite las frases comunes de la Izquierda: solamente el gobierno militar violo los derechos humanos, la Izquierda, no. ¿Por qué no hemos de recordar los crímenes de la Izquierda? Tampoco resuelve dos problemas: ¿Cómo detener un gobierno totalitario? ¿Cómo acabar con el terrorismo o la guerrilla castrista? En fin, como detener un grupo totalitario, ya sea religioso como político. 

De hecho, compara la actual Yihad islámica con el leninismo y lo remonta Rodespierre. El ex parlamentario sueco liberal escribió un libro titulado ‘Lenin y el Totalitarismo’, ni siquiera se plantea lo que pudo ocurrir, si ellos hubieran triunfado teniendo en cuenta el historial de sangre que dejó el comunismo en el mundo. En la Izquierda del mediados de los 60 todos eran seguidores de Lenin.

Luego sale con la formulación de la filosofa judía alemana Hannah Arendt, sin mencionarla: “hora de sincerarnos sobre el cómo pudo ocurrir”. Cuando lean en los medios digitales como‘El Mostrador’ o ’El Quinto Poder’, la mención a esa filosofa de la política y autora del libro ‘Los Orígenes del Totalitarismo’, reparan que los izquierdista nunca critica que la propia Izquierda haya abrazado el totalitarismo, nunca criticaran al ‘Che’ Guevara ni a los grupos terrorista, ni menos al comandante ‘Pepe’, ni al Partido Socialista, ni al Mir. Agrega: “No para hacer más leves las responsabilidades del régimen militar, sino para entender cómo se legitimó el uso de la violencia y quiénes fueron los que realmente abrieron las puertas a aquellos que luego no trepidarían en usarla sistemáticamente para alcanzar sus propósitos”. ¿A quién se refiere: a los militares o sus compañeros del Mir? De nuevo aparece el Gobierno Militar. 
 ¿Cómo pudo ocurrir?
Declaración de Principios del Mir en 1965: El MIR rechaza la teoría de la "vía pacífica" porque desarma políticamente al proletariado y por resultar inaplicable, ya que la propia burguesía es la que resistirá, incluso con la dictadura totalitaria y la guerra civil, antes de entregar pacíficamente el poder. Reafirmamos el principio marxista-leninista de que el único camino para derrocar al régimen capitalista es la insurrección armada”. 
  Declaración del Partido Socialista en su Congreso Plenario XXII , en su punto 2 afirma: “La violencia revolucionaria es inevitable y legítima…Sólo destruyendo el aparato burocrático y militar del estado burgués”. En el punto 3 afirma: “Las formas pacíficas o legales de lucha (reivindicativas, ideológicas, electorales, etc) no conducen por sí misma al poder. El Partido Socialista las considera como instrumentos limitados de acción, incorporados al proceso político que nos lleva a la lucha armada.” 
  Palabras de su colega del Mir, el comandante ‘Pepe’ , José Gregorio Liendo al serle preguntado por la periodista Nena Ossa si su meta era ‘tomarse todo Chile violentamente’: “Claro que violentamente. Tiene que morir un millón de chilenos para que el pueblo se comprometa con la revolución y ésta se convierta en realidad. Con menos muertos no va resultar”. Esas palabras no fueron dichas por el general Manuel Contreras, a quien la Izquierda y los grupos de derechos humanos demoniza. Más bien, el aquel entonces coronel se enfrento a verdaderos monstruos, asesinos en serie, sociópatas y psicópatas que no sabíamos los chilenos que existían entre nosotros. 
  Palabras de socialista Clodomiro Almeyda:"La forma fundamental que en un país como Chile pueda asumir la fase superior de la lucha política, cuando el proceso vigente llegue a colocar a la orden del día el problema del poder, es impredecible en términos absolutos. Yo me inclino a creer que es más probable que tome la forma de una guerra civil revolucionaria, a la manera española, con intervención extranjera, pero de curso más rápido y agudo" (Revista Punto Final, 22 de noviembre de 1967). 
 Según Julio Bazán Álvarez, autor de ‘Lo derroto el Pueblo’: ”El senador Pedro Ibañez que en Chile se mantienen no menos de 6.000 cubanos realizando distintas labores de entrenamiento. Dijo, además: “Nosotros el (Partido Nacional) sabemos que hay por lo menos 20.000 hombres en el país pertenecientes a grupos violentista de extrema izquierda” ”. Agrega más adelante: “Conocí al senador Ibañez. No era fascista ni faltaba a la verdad,…”. 
 Los grupos armados son acusados de quebrar el Estado de Derecho, entre otras cosas, según el Acuerdo de la Cámara de Diputados de agosto de 1973, en su punto 12º: “Que en la quiebra del Estado de Derecho tiene especial gravedad la formación y desarrollo, bajo el amparo del Gobierno, de grupos armados que, además de atentar contra la seguridad de las personas y sus derechos y contra la paz interna de la Nación, están destinados a enfrentarse contra las Fuerzas Armadas;”. 
 El ex ministro de Interior de Salvador Allende con profundas simpatías al proyecto totalitario de la UP, el general Prats reconoce después de pronunciamiento que la intervención militar evitó la muerte de un millón de chilenos. Esa la única declaración que la Izquierda no le reconoce, pues según ellos la Guerra Civil es un inventó de la Derecha y la DC. Mauricio Rojas no llega a tener la honestidad del general del Ejército. 
 Luego el señor Bazán cita una parte de la carta a Mariano Rumor de Eduardo Frei Montalva: ”…estas denuncias de la Democracia Cristiana han quedado plenamente confirmadas. Las armas hasta ahora recogidas (y se estima que no son aún el 40 por ciento) permitirían dotar a más de 15 regimientos y eso que una abrumadora proporción aún no ha sido descubierta. Estas armas son todas de procedencia checa o rusa, armas que jamás ha tenido el Ejército chileno. Por lo demás, nadie ignora o descarta en Chile la existencia de estas armas”. 
 Teniendo todo esto en cuenta, no sé cómo esperaba que terminara la revolución marxista leninista. O bien, que respuesta esperaban de las Fuerzas Armadas o del otro bando.
 Las palabras del ‘Che’ Guevara que ‘el socialismo se llega con ríos de sangre’, de Liendo, del Partido Socialista y del Mir deberían estar en un mural de mármol en el Parque la Paz Villa Grimaldi y en la entrada del Museo de la Memoria. 
 Por el artículo se desprende que a Mauricio Rojas, el ex mirista no le importa las muertes que causaron el Mir y el FPMR. En al año 1970 murieron el Cabo de Carabineros Luis Fuente Pineda; el Cabo de Carabineros Armando Cofré López, los dos por el MIR; la propietaria del Fundo La Tregua de Panguipulli, Antonia Maachel, es secuestrada y violada por ocupantes de su predio; Rolando Mutus, militante del Partido Nacional es asesinado por el Mir; en 1971 murieron por causa del grupo terrorista el Cabo de Carabinero Tomás Gutiérrez Urrutia; la humilde propietaria de un terreno en Renca, doña Blanca Vergara se suicida al ser tomada su propiedad; doña Domitila Palma sufre un ataque cardíaco en la toma del Fundo Brasil Sur de Lautaro; el asesinato del Intendente general Carol Urzua y el oficial del Ejército, Roger Vergara; el asesinato del dirigente poblacional de la UDI, Simón Yévenes; luego está la internación de armas del FPMR y su larga lista de atentados y asesinatos, ya sean civiles y militares. Por eso, soy severo con él y con cualquiera de su generación de Izquierda. 
 Ustedes hablaban de guerra civil, ustedes hablaban de la vía armada. No eran solo hablar como a veces insisten, sino que asesinaban a sangre fría. Allende era el que tenía sexo oral y anal con el dictador Fidel Castro. Usted se puso al lado del imperio soviético. Allende presidió las OLAS y era agente de la KGB. Ustedes querían ríos de sangre. Ustedes querían convertir América Latina en otra Vietnam. El Mir al cual usted perteneció intento infiltrase en la Armada para poner a la marinería contra a los oficiales. Ni Pinochet, ni la derecha querían sangre, ni guerra civil. Nos podría explicar por qué los miristas llevaban varios carnets de identidad falsos, lo que explicaría los desaparecidos o por qué algunos cobardes del Mir se escondieron en los regimientos del Ejército ayudados por sus parientes fachos. ¿Para qué eran las armas que había en la embajada cubana, según cuenta Max Marambio? ¿Para qué las armas en la casa de Allende? 
 Parece que todavía no se enteró de las declaraciones de la comunista Camila Vallejo, en que ‘por el momento no descarta la vía armada’: “Nuestra experiencia puede servir para que nuevas generaciones de chilenos deseosos de luchar por una sociedad mejor no se dejen conducir por un camino que nuevamente pueda llevar a un Chile en guerra consigo mismo”. No se enteró que el 21 de marzo de 1990, el General (r) Gustavo Leigh Guzmán fue acribillado a balazos en su oficina, quien salvó la vida pese a que quedó con serias lesiones. El 10 de mayo siguiente sería asesinado el coronel de Carabineros, Luis Fontaine. Antes de completar un año de gobierno, el 3 de marzo de 1991, fueron asesinados el médico del Ejército, Mayor Carlos Pérez Castro y su esposa, Anita Schlager. Unos días después, el 1 de abril, es asesinado el senador Jaime Guzmán”. Del asesinato de los carabineros rurales en Junin adjudicado al Mir y al FPMR chileno, ni del cruel asesinato del matrimonio Luchsinger Mackay y que a un carabinero le lanzaron ácido. ¿Aún sigue creyendo en el Nunca Más? Por cierto, ‘El Nunca más’ se refiere a los militares, no los terroristas que son glorificados en teleseries nacionales y en películas. Todos estos crimines ocurrieron en democracia. La reconciliación pasa, según Rojas por contar un relato verídico y sin que distorsione la verdad: “para reconciliarse Chile necesita de una memoria histórica sin silencios, que no se adecue a las conveniencias de unos u otros ni se quede a medio camino”. Sin embargo, el artículo que he comentado es lo más sesgado. A estos tipos les encanta hablar de la ‘memoria histórica’ y no de la verdad histórica
 La reconciliación pasa por olvidar, hasta que de nuevo nos destruyamos los unos a los otros. Así pensaría un pesimista constructivo de línea los Padres Fundadores, Hobbes, Tucídides , Sun Tzu, Maquiavelo, Tito Livio y Churchill. 
 Visito Chile en tiempos de Bachelet, y sin embargo, no se ha dado cuenta que la Izquierda es la que no quiere la reconciliación con su slogan ‘Ni perdón ni olvido’. 
 A faltas de argumentos, los izquierdistas chilenos se ponen sentimentales. O nos ‘funan’ o no respetan nuestra libertad de expresión. 
 Además, omite que el Gobierno Militar amnistió a los terroristas en 1978, cosa que se las niegan a los militares. Y los Gobiernos de la Concertación indultaron a los terroristas que cometieron crímenes entre 1978 y 1990, cosa que también se las ha negado a los militares. Para alguien que se dice liberal debiera preocuparse cómo se ha socavado el Estado de Derecho y pasado por alto la igualdad ante la ley. 
  A diferencia del liberal argentino Alberto Benegas Lynch , Mauricio Rojas no reconoce el derecho a la rebelión, lo que causo finalmente, la caída de la Unidad Popular, y así se evito como dice el trasandino, la implantación de otro Gulag.

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