miércoles, octubre 08, 2008

Comentario de libro: Fréderic Bastiat



En Chile son más conocidos los autores de izquierdas que algún autor liberal o conservador. Ni los propios políticos de la derecha saben cuál es la justificación de tal o cual política. Además, las personas que tienen alguna representación en los medios, sobre todo escritos, parece que teme relucir sus autores. En cambio, en la izquierda vemos que no tienen tapujos en mencionar tal o cual autor para justificar su accionar político, ya sea Rawls, Bobbio o algún economista de izquierda ganador de algún Nobel.

Afortunadamente, hay políticos que se encargan de difundir a autores clásicos del liberalismo. Así, el diputado y economista de la Unión Demócrata Independiente (UDI), Julio Dittborn tradujo dos textos clásicos del político francés del siglo XIX, Fréderic Bastiat (1801 – 1850): La Ley y El Estado. Que se haga en Chile es bastante meritorio, pues todavía se cree que el Estado es Dios.

Dittborn escribe: “Estamos acostumbrados a la presencia permanente del Estado entre nosotros, en todos los ámbitos de nuestra vida – hasta lo más íntima- que, estoy cierto, a la mayoría de los chilenos les costaría hoy imaginar su existencia diaria sin su presencia abrumadora”. Sin embargo, él se hace responsable de la presencia del Estado: “Por ejemplo hemos aceptado como axioma moral de nuestra sociedad la “igualdad de oportunidades” en lugar de “la igualdad ante la ley”. A partir de allí, la presencia del Estado se hace difícil de objetar”.

Asimismo, el libro tiene la presentación de Álvaro Bardón. Por su parte, Bardón sostiene que Bastiat “enseñó, contra Rousseau y los socialistas, que hay un orden armónico que emana del libre intercambio entre seres humanos a satisfacer sus ilimitados deseos con recursos escasos”. Agrega que Bastiat “se hizo famoso por sus ensayos cortos, ridiculizando la acción estatal, como en la petición de protección de los productores de velas contra la competencia desleal del extranjero sol, que inundaba con la luz el mercado doméstico a un precio insignificante…se lograría con la obligación por ley de tapar todas las ventanas”.

Luego Bardón menciona a pensadores que han hablado bien de él. Para Schumpeter fue el “más brillante periodista de la economía”. Su afirmación de las “consecuencias que no se ven” de la acción del Estado, se adelantó a la propuesta de Hayek sobre los efectos a largo plazo, que disminuyen la actividad económica. También se adelantó a la “escuela de la elección pública” (Public Choice), sobre la “búsqueda de rentas”.

A propósito de Bastiat, la izquierda chilena siempre repetía que la Constitución de 1980 era para Pinochet. Sin embargo, la propia izquierda en el sitio www.rebelion.org calificó a la Constitución que crearon los militares junto con los civiles, bastiana. ¿Por qué? En la Constitución está garantizada la propiedad. Menos puede ser Ricardo Lagos el padre fundador de la Constitución si él y sus secuaces eran partidarios de la expropiación.

En el ensayo sobre La Ley, Bastiat afirma: “La personalidad, la libertad y la propiedad no deben su existencia a que los hombres hayan dictado leyes. Por el contrario, la preexistencia de su personalidad, libertad y propiedad es la que permite que los hombres puedan hacerla”. De ahí que cualquiera otra actividad que sea contraria a ley, esto es, que sea contraria a garantizar a cada uno su propiedad y libertad, es coacción.

¿Qué es la ley, según Bastiat?: “Es la organización colectiva del derecho individual de legítima defensa”.

Según Bastiat, la propiedad emana del trabajo, esto es, de una apropiación perpetua. Lo contrario, es la expoliación, esto es, “apropiando y consumiendo el producto de la facultades de sus semejantes”. Por ello, la ley debe tomar partido la propiedad y ser enemiga de la expoliación.
¿Cómo se realiza la expoliación? “Dirá que el Estado le debe protección y fomento a su industria; alegará que es bueno que el Estado lo enriquezca porque, siendo rico, gastará más, derramando así una lluvia de salarios sobre los obreros pobres”.

Otra modo de realizar la expolición legal y que Bastiat lo llama “socialismo” es a través de: “tarifas, proteccionismo, primas, subvenciones, impuestos progresivos, instrucción gratuita, derecho al trabajo, a la ganancia, al salario, a la asistencia, a los instrumentos de trabajo, gratuidad del crédito, etc”.

Para Bastiat, “la ley es la justicia organizada”. Por tanto, atenta contra la justicia que ésta se preocupe de la caridad, las bellas artes.

Bastiat escribe: “No se está conforme con que la ley garantice a cada ciudadano el libre y pacífico ejercicio de sus facultades, aplicando a su desarrollo físico, intelectual y moral; se exige también que difunda el bienestar, la instrucción y la moralidad sobre la nación. Este es el aspecto seductor del socialismo”.

En el mismo ensayo, Bastiat critica duramente a los intelectuales modernos: “Dividen la humanidad en dos partes. La generalidad de los hombres forman la primera; los intelectuales la segunda, y por mucho, la más importante”.

Y agrega: “Comienzan estos intelectuales por suponer que los hombres no contienen en sí mismo ni un principio de acción ni un medio de discernimiento; que carece de iniciativa; que son materia inerte, moléculas pasivas, átomos sin espontaneidad; cuando mucho una vegetación indiferente a su propio modo de existencia; susceptibles de adoptar”. Y los critica porque ellos actúan como el “organizador”, “fundador”, que él es el móvil universal. O sea, Bastiat se adelantó a las críticas a los ingenieros sociales que tanto gustan a la izquierda.
Añade: “Tan cierto es que los socialistas consideran a la humanidad como materia destinada a combinaciones sociales..”.

El ensayo El Estado es más irónico al respecto.
Bastiat define el Estado con estas palabras: “El Estado es la gran ficción a través de la cual todo el mundo busca vivir a expensas del resto del mundo”.

Bastiat se burla de sí mismo: “Heme aquí, desacreditado ante todos y para siempre; es un hecho que soy un hombre sin corazón y sin piedad, un filósofo duro, un individualista, un burgués y, para decirlo en una palabra, un economista de la escuela inglesa o estadounidense”.

La ironía de Bastiat se manifiesta, cuando “descubre la verdad e introduce en nuestras cabezas un pizca de razón”. Así el Estado extirpa el egoísmo, experimenta sobre el estiércol y los huevos, surca el país de rieles y ferrocarriles, funda talleres armoniosos, consuela la vejez, estimula el arte, formando músicos y bailarines, restringe el comercio y crea a su vez una marina mercante".

Y sigue: “un ser bienhechor e inagotable llamado Estado, que tiene pan para todas las bocas, trabajo para todos, trabajo para todos los brazos, capitales para todas las empresas, crédito para todos los proyectos,…,alivio para todos los sufrimientos, consejos para los perplejos, soluciones para todas las dudas..”.

Vale la pena leerlo en estos tiempos en América Latina. Este libro fue presentado en la Universidad de Andrés Bello, en Viña del Mar.

Fréderic Bastiat; La Ley y El Estado; Editorial Bibloteca Americana, 2006, 74 páginas.

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27 Comments:

Blogger rigo said...

Bastiat es mi maestro. Lo mejor de bastiat es que le enseña a uno las cosas como si uno fuera un niño de cinco años.

Además hay otros temas cortos y buenos. http://bastiat.org/es/

3:44 p.m.  
Blogger Javier Bazán said...

Rigo:
Muy cierto.
Sin embargo, los políticos de Derecha no lo leen.
También creo que uno de los maestros de Álvaro Bardón. Si lees las columnas de él en "El Mercurio de Santiago" , te daras cuenta que el estilo literario de Bardón es muy parecido al de Bastiat.
Nuestro Bastiat chilensis es Bardón.

3:52 p.m.  
Blogger cristian said...

No conocía la obra de Bastiat, has hecho un resumen muy interesante acerca de este autor.
Me parece genial la frase: “El Estado es la gran ficción a través de la cual todo el mundo busca vivir a expensas del resto del mundo”.Gran concepto.
Ahora viene la insufrible parte en la que Jorge Gómez intentará desacreditar todo lo dicho por Bastiat.

8:44 p.m.  
Blogger Javier Bazán said...

Cristián:
Los ensayos los puedes bajar de la red. Te ayudarán bastante si desea hacer un post sobre economía, como dice Rigo, enseña las cosas como si uno fuera un niño. Nada de modelos matemáticos.

11:47 p.m.  
Blogger Francisco said...

Sarkozy no es el único francés con sentido común. Sólo hay dos.

12:45 a.m.  
Blogger María Angélica said...

Que interesante saber de Bastiat, deberé leerlo.
Muy educativo tu post, Javier.
Saludos.

4:23 a.m.  
Blogger Jorge A. Gómez Arismendi said...

Jajaja, no pude dejar de reirme con el comentario de Cristian. No sólo porque demuestra que habla de liberalismo sin saber nada, sino también porque se cree adivino.

En todo caso, quería comentar que acá en Chile tenemos a un autor como Francisco Bilbao Barquín, que nadie rescata, ni siquiera los que se dicen liberales.

En “La Sociabilidad Chilena” criticó duramente las posiciones políticas y religiosas predominantes de la época, y por eso fue enjuiciado y expulsado de Chile.

También participó en la revolución francesa de 1848, fue un protagonista de la abolición de la esclavitud en Perú y fundó un importante partido político en Uruguay. Fue líder en Chile de La Sociedad de la Igualdad.

Fue un pionero promotor de la igualdad de la mujer, de los derechos políticos de las etnias originarias y de la participación política de obreros y artesanos.

9:55 a.m.  
Blogger zoidzilla said...

Buena reseña, Javier, los políticos debieran aplicarse el relato que hacía sobre la “necesidad” de aquellos de romper vidrieras para reactivar la economía.

¿Ahora resulta que Bilbao es liberal? Lo que hay que leer. Bueno, es de esperarse de alguien que considera que el movimiento grunge –y Pearl Jam en particular– es “liberal”.

Bástese con leer las medidas populistas y estatistas que propugnaba en “El Amigo del Pueblo” para darse cuenta que estaban ante un socialista utópico en la misma línea que Quinet, Lamennais, Michelet, Fourier, Owen, Blanc, Saint-Simon, Proudhon, entre otros; incluso Marat y Robespierre (!!) homenajeados por Bilbao. Muy ‘liberales’ los próceres de Bilbao. Los precursores del socialismo populista del siglo XX. Y muy “liberales” las revoluciones que dicen admirar.

P.S: Los mismos miembros del Partido Liberal(!!) de la época calificaban a Bilbao de “comunista”. Por supuesto que los liberales “no lo rescatamos”.

12:20 p.m.  
Blogger Jorge A. Gómez Arismendi said...

Zoidzilla, veo que te quedó dando vueltas lo de los liberales y Pearl Jam.

En este sentido, creo que muchos de los autoproclamados liberales son nada más ni nada menos que simples defensores del crony capitalismo.

Defiendes muy bien el capitalismo en teoría, pero te olvidas del capitalismo real que es el que realmente existe.

Como decía Lester Thurow, ante los escándalos del 2002 en EE.UU: "La mejor solución es advertir a los pequeños inversores que el juego está arreglado de antemano. Ningún inversor particular, por mejor informado que esté, puede jugar al mismo nivel que los inversores institucionales, las firmas de Wall Street y los ejecutivos corporativos...es fraudulento pretender que se pueden impedir nuevos escándalos financieros".

2:46 p.m.  
Blogger David Silva said...

Yo, sin ser liberal, reconozco que hay un tipo de liberales que respeto por su coherencia: los del tipo Bardón, porque son liberales en todo. Bardón dice que el matrimonio es un contrato rescindible com cualquier otro, que hay que legalizar el consumo de drogas, hasta ha propuesto integrarnos a la Unión amercana como nuevo Estado, etc. es decir, lleva su rechazo al poder regulador del Estado sobre la vida privada hasta sus mayores consecuencias y no se le mueve un moño por ello.

Lo que si me da un profundo asco es esa ideologica liberal "de la cintura para arriba", o como dicen algunos iluminados, "liberales en lo económico y conservaodres en lo moral", entendinedo por "moral" solamente los temas sexuales. O sea libertad para despedir a destajo y prestar usurariamente, pero no divorciarse o ver peliculas porno (Al menos yo como católico rechazo ambos fenómenos).

O se es liberal o no es liberal. Podrá ser conservador, tradicionalista, "fiducia", pero liberal no

3:45 p.m.  
Blogger Javier Bazán said...

David Silva:
Bardón es bicho raro en la Derecha chilena, la cual ni siquiera lo toma en cuenta.

4:27 p.m.  
Blogger Javier Bazán said...

David:
A Bardón hay que calificarlo de libertario, no liberal, que son cosas parecidas, pero no iguales.

4:43 p.m.  
Blogger David Silva said...

Javier: francamente no les pidamos demasiado a los politicos de la derecha actual, lo que natura non da, Salamanca non presta.

Te juro que se habia pasado por la cabeza el concepto de "libertario" pero he escuchado diferentes versiones del mismo ¿Cual es el tuyo y en que se diferencia de "liberal"?

5:06 p.m.  
Blogger Jorge A. Gómez Arismendi said...

En todo caso, en torno al liberalismo, lo libertario y todo eso, hay varias confusiones.

Por ejemplo: "Este es John Stuart Mill; sin embargo, el hombre se transformó
en héroe del liberalismo europeo. En los hechos, él realmente
lo mató". Friedrich A. Hayek.

5:25 p.m.  
Blogger zoidzilla said...

¡Cómo no quedará dando vueltas si sobre una premisa falaz –liberalismo a mi pinta– te permites calificar a bandas de grunge según tu gusto personal en “liberales”! A propósito, ni una definición, ni principios ni axiomas que puedan aplicarse de manera funcional, simétrica y universal ¿eh?

Y sobre el “crony capitalismo”, o capitalismo de amigotes como lo califica Jorge Valín, es justamente la descripción que calza con lo que descrito en la anterior entrada: el contubernio entre políticos y “empresarios” para lograr privilegios y tinglados en favor de estos últimos. O sea, una economía I-N-T-E-R-V-E-N-I-D-A en beneficio de unos pocos. De esas que te gustan, con áreas sea en poder del estado, sea mediante ‘concesiones’. Una economía socialdemócrata.

Por cierto, como nuevamente ofreces ‘definiciones’ sacadas del manual del panfletero de turno, sería bueno que indicaras en qué consiste el capitalismo; en qué se diferencia el capitalismo “teórico” del capitalismo “real que realmente existe” (burdo intento de señalar que la contraargumentación es irreal, fantasiosa ¿falsa?). Aquí va una pista: capitalismo puede ser concebido como una situación caracterizada por la acumulación de capital, o sea, ahorro y reinversión continuos. Y en relación con el mercado, simplemente sería el intercambio libre y voluntario de capital.

Y lo que hay en EE.UU. ¿es libremercado o crony capitalismo (intervenida estatalmente)? Pensé que había quedado claro, pero bueh.

Citando al mismo Hayek, él advertía sobre la batalla perdida por las denominaciones: liberales en un principio fueron los whigs, más tarde los “padres fundadores”, pero comenzó la usurpación de la etiqueta liberal, partiendo por los socialistas franceses (arriba mencionados), la idealización de la nefasta revolución francesa como el arquetipo de las revoluciones liberales, ¡hasta un asesino como el Che es caracterizado como "luchador por las libertades"! Es explicable, ser partidario de la libertad mola, llama la atención, incluso para los socialistas.

Pasan las décadas y socialistas partidarios de la intervención estatal toman para sí el nombre ‘liberal’, que es como se les conoce en la parlancia anglosajona: liberals. Ante eso, Hayek discurre entre adoptar una nueva denominación para los amantes de la libertad –libertarios– como habían empezado algunos, o mantener y disputar la antigua denominación a los socialistas europeos y anglosajones. Incluso, de no prosperar, prefería calificarse como whig.

Y sobre Mill, es entendible los resquemores que provocaba su utilitarismo y su coqueteo con el socialismo, abriendo el camino hacia la redistribución por parte del estado.

9:09 p.m.  
Blogger Javier Bazán said...

David: Te respondo pronto.
Pero, de paso, ¿Te has dado cuenta que la izquierda en Chile apropia de la palabra 'libertaria', ya sea autores o sus propias polítcas?

Jorge: Hayek dijo eso de Mill porque él contribuyó, paradojalmente al socialismo.
Encontré una reseña a un libro que escribió el economista argentino Carlo Rodríguez Brau sobre Mill y que lo comenta Pedro Shwartz: "Acierta Rodríguez Braun al decir que subrayar la íntima contradicción del ensayo de Mill puede alertarnos sobre las trampas del pensamiento conformista que nos invade. Por un lado, Mill defiende la libertad de los individuos adultos a consumir sustancias intoxicantes por su cuenta y riesgo, rechaza que las autoridades determinen el contenido de la educación impartida a los jóvenes, señala el peligro de que sean estatales las grandes compañías industriales, mercantiles o de servicios, ataca las barreras arancelarias y las limitaciones de la libre competencia, critica los obstáculos legales con que se enfrentan las mujeres, se opone a los impuestos progresivos sobre el ingreso, defiende la libre disposición de la riqueza acumulada por el trabajo personal, expresa el temor de que las democracias puedan ser opresivas y, sobre todo, utiliza toda su batería argumental contra cualquier limitación de la expresión y crítica de las ideas. Mas, por otro lado, aceptó o propuso graves limitaciones de la libertad individual: la plena propiedad no se extendía para él a la tierra, el Estado podía hacer obligatoria la enseñanza de los niños, multiplicó los casos en los que cabía la suspensión de la regla de libre competencia, defendió la protección de las industrias nacientes en países atrasados, quiso retirar a las familias la decisión del número de hijos que tener, propuso limitar el patrimonio que uno pudiera recibir en herencia, se mostró favorable a experimentos socialistas y cooperativistas, adoptaba posturas elitistas frente al vulgo y, por ello, presentó el matrimonio, la religión, las tradiciones y la moral recibida como obstáculos para la libertad individual.

El eclecticismo de Mill es el resultado de mezclar aguas de dos fuentes mal avenidas: el utilitarismo y el romanticismo. La filosofía utilitarista parte de dos ideas fundamentales: que las libertades individuales no preexisten al Estado, sino que son criaturas de la ley, y que el criterio de actuación política es la mayor felicidad del mayor número de ciudadanos. El peligro de esta filosofía estriba en la conclusión de que la legislación formalmente acorde con las reglas democráticas es la que los individuos han de aceptar si son buenos ciudadanos, y que la conveniencia de las intromisiones públicas en las libertades individuales ha de calcularse en cada momento según el saldo neto de sus consecuencias. Esta filosofía explica el crecimiento, al parecer imparable, del Estado moderno.

Mill intuyó el peligro que el utilitarismo vulgar de sus maestros suponía para la autonomía individual, y por eso añadió un ingrediente romántico a su filosofía social. En el frontispicio de su ensayo sobre la libertad colocó esta frase del pensador alemán Wilhelm von Humboldt:
El gran principio conductor hacia el que converge directamente cada argumento desarrollado en estas páginas es la absoluta y esencial importancia del desarrollo humano en toda su diversidad.
Así dicho, tal principio podría ser generalmente aceptable para todos los liberales. Sin embargo, en el fondo del pensamiento de Mill late lo que añadió Humboldt y Mill no citó:
La razón no puede desear para el hombre ninguna otra condición que aquella en la que cada individuo no sólo goza de la más absoluta libertad de desarrollarse por sus propias energías, en su perfecta individualidad, sino también aquélla en la que la naturaleza externa (…) sólo reciba la impronta que le dé cada individuo, (…) a medida de sus deseos e instintos, restringido solamente por los límites de sus poderes y derechos.
Vale la pena leer dos veces este pasaje para comprenderlo en toda su enormidad. Nos hemos extraviado en el universo romántico, en el que los seres humanos son idealmente libres cuando eligen a capricho y sin atender a sus responsabilidades.

El ensayo de John Stuart Mill contenía, pues, la semilla del intervencionismo paternalista y la irresponsabilidad epicúrea impuesta por la socialdemocracia que padecemos. Una sociedad de hombres libres es otra cosa.


© AIPE

CARLOS RODRÍGUEZ BRAUN: DIEZ ENSAYOS LIBERALES. LID (Madrid), 2008, 316 páginas.

"

10:10 p.m.  
Blogger Nery said...

hay una película que no pretende ser una obra maestra llamada libertarias...algunos han sostenido que es una oda al anarquismo.libertario: el que defiendde la libertad absoluta, y,por tanto, la supresión de todo gobierno y de toda ley...y ,obviamente,del estado opresor. parece que los extremos chocan.
Que dirìa bastiat hoy con tan clara intervención estatal en los países "libertarios"?

10:16 p.m.  
Blogger Jorge A. Gómez Arismendi said...

Zoidzilla, Javier: Estuve pensando, y de hecho no deja de darme vueltas en la cabeza lo que plantean.

Pero el punto, es que no existe una sociedad de hombres libres y creó, para mi decepción, que jamás la habrá.

Me explico, los sujetos, los seres humanos tendemos siempre a acaparar más poder para cada uno. La ambición o como quieran llamarlo siempre nos lleva a querer más, puede ser cualquier cosa, ser el más rico, la más bella, el más inteligente, el más fuerte, etc. Entre estas cosas siempre está el poder de por medio.

Es decir, irremediablemente, en ese orden espontáneo de intercambio que probablemente existía en los primeros tiempos de la civilización, siempre aquellos que comenzaron a captar más poder, llegaron a establecer formas de dominar a los otros, o por lo menos de asegurar su poder y dominio. Y esto probablemente, ni siquiera lo hicieron racionalmente.

Incluso, es probable, aunque esta es sólo una idea, que los sujetos más poderosos siempre propiciaran la creación de una entidad más allá del intercambio libre entre sujetos. Es decir, es probable que el mercado se desarrollara como una estructura autorreguladora que excedía ampliamente el conocimiento de cualquier individuo, pero también es probable que quienes logran mayor poder dentro de ese orden, irremediablemente tenderán a crear instituciones formales o informales que en definitiva darán paso a un poder anexo, como puede ser el de la religión, el Estado, etc.

Por ejemplo, “el proceso inicial de selección de aquellas poblaciones que han adoptado la moderna técnica del intercambio, llevó a una expansión progresiva y acelerada de tales grupos”, y es probable que esos grupos entonces crearan mecanismos anexos al intercambio con los cuales asegurar tales técnicas y su perpetuación. Es decir, querrán construir y moldear el mundo a su medida.

10:02 a.m.  
Blogger Javier Bazán said...

David:
Liberal y libertario

La diferencia entre los liberales y libertarios es que lo primeros quieren un gobierno pequeño, pero fuerte, y los segundos, desean eliminar el gobierno. A grandes rasgos .También los libertarios son conocidos como anarcocapitalistas. Los libertarios desean que todos los servicios estén en manos particulares.
Un libertario no se opone a la pornografía y a la prostitución, a diferencia de un conservador.
Para los libertarios, la Revolución America fue libertaria y la misma Constitución de los EE.UU es libertaria, porque para ellos la tarea del gobierno es preservar la libertad, la vida y la propiedad. Un libertario a igual que un liberal no cree en los derechos sociales, porque éstos se basan en la coacción y en la expropiación.
Los libertarios son partidarios del laissez-faire. De hecho, la Escuela Austría a través de Ludwig von Mises reivindica el laissez-faire. Igualmente, en los Estados Unidos a través de la filósofa y escritora Ayn Rand y Murray N. Rothbard.
Sin embargo, dentro de liberalismo también encontramos liberales en lo económico y conservadores en la moral. ¿Dónde dejas a los católicos liberales? Como de la www.acton.org

Ahora bien, la pregunta filosófica ¿Cuál es el mínimo estado?
Los autores clásicos de liberalismo eran libertarios, como señala Rothbard en su manifiesto libertario.
Como dice Rothbard: “El libertario apoya el derecho a la propiedad privada irrestrica y el libre comercio, o sea, un sistema capitalismo del laissez-faire”.
Lo que dice Zoidilla es cierto con respecto a la manipulación del concepto liberal. Fue Franklin Delano Roosvelt el que acuño la palabra ‘liberal’ a sus políticas intervencionistas o socialdemócratas.. De hecho, los liberales clásicos se encuentran ahora en el Partido República. Por esa razón, el actual Presidente los ha decepcionado.

1:58 p.m.  
Blogger Francisco said...

Lo que la izquierda se niega a aceptar es que el "mercado" es la suma de las decisiones de todos los individuos. El estado entra a esta ecuación solo para restar.

3:19 p.m.  
Blogger Nery said...

entra " solo para restar"? Entonces cuál es la razón para la intervención estatan en el sistema financiero europeo,norteamericano y chileno? O de eso se trata..libre mercado siempre que me vaya bien y cuando me va mal el estado debe intervenir?

5:47 p.m.  
Blogger Javier Bazán said...

Nery:
Los responsables directos de esta crisis son los ex Presidentes de USA, Jimmy Carter y Bill Clinton, respectivamente.
La izquierda como en todas partes se lava las manos y culpa otros (capitalismo, mercado) de sus propias decisiones y elecciones.

6:33 p.m.  
Blogger Nery said...

eliminas toda responsabilidad de políticas continuadas por el gobierno de Busch? o por lineamientos económicos del estado norteamericano que vienes de mucho más atras?mmm javier, creo que es demasiada obtusa tu conclusión, aun cuando ciertamente hay responsabilidades de aquellos que mencionas.

9:55 p.m.  
Blogger Javier Bazán said...

Bush lo hubiesen tildado de racista, por irse en contra de las minorías, según la izquierda.

1:21 p.m.  
Blogger Jorge A. Gómez Arismendi said...

Será tan así como dices Javier, tomando en cuenta que por ejemplo, el ahora jefe de campaña de Mc Cain era un lobbista de Freddie Mac.

12:22 a.m.  
Blogger Francisco said...

FALSO. El jamás trabajó para Freddie Mac.

Obama recibió U$126.000 de Fannie Mae y Freddie Mac en dos años. Todos los CEOs que han pasado por Fannie Mae son operadores políticos demócratas. Franklin Raines se robó U$90 millones y fue asesor económico de Obama según su propia admisión, Obama lo niega por supuesto.

Jim Johnson fue quien recomendó a Joseph Biden como compañero de fórmula de Obama. Johnson se robó U$28 millones, y tuvo que devolver U$23 millones.

Daniel H. Mudd robó U$43 millones. En un video de You Tube sale diciéndole a Obama y otros congresistas demócratas: "ustedes son nuestra conciencia", "ustedes son amigos de Fannie Mae".

Otra alta ejecutiva de Fannie Mae, fue la ex asesora legal del gobierno de Bill Clinton, Jamie Gorelick. A pesar de que Gorelick no tenía estudios ni experiencia en finanzas, fue nombrada Vice presidente de Fannie Mae desde 1998 al 2003. Durante ese tiempo, Gorelick ganó U$26 millones. Bajo su dirección, Fannie Mae perdió U$10 mil millones en escándalos contables. Sin embargo los bonos anuales de la abogado no bajaron de los U$800 mil.

El Wall Street Journal apunta al congresista demócrata Barney Frank como el mayor defensor de estas instituciones. Hasta el día de la intervención, Frank hizo lobby para que se aprobara una garantía de U$1,4 trillones. De esa manera los ejecutivos, lobbystas y operadores políticos que viven de Fannie Mae y Freddie Mac, podrían continuar recibiendo privilegios.

El periódico dijo que “…por años el Sr. Frank y otros amigos de ‘Fan y Fred’ se han opuesto a proyectos diseñados para limitar sus portfolios y sobretodo a cualquier proyecto que según ellos, pudiera dar mucho poder a un regulador independiente que quisiera ordenar una disminución de los portfolios”

12:13 a.m.  
Blogger Jorge A. Gómez Arismendi said...

Tan tajante ese falso Francisco, cuando el New York Times publicó que el jefe de campaña del candidato republicano, había recibido dinero del gigante hipotecario Freddie Mac, que pagó 15 mil dólares por mes desde el 2005 hasta hace unos meses a Rick Davis, jefe de campaña de Mc Cain, a través de su sociedad empresarial.

Rick Davis anunció haberse despedido de su compañía en 2006, pero continuó siendo accionista y siguió cobrando dividendos.

Hasta Nixon dijo, falso, cuando se le acusó de espiar a los demócratas...

9:10 a.m.  

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