lunes, octubre 16, 2006

Los programas contra la pobreza de la ONU versus Muhammad Yunus

Recientemente se aprobó el aporte de cinco millones de dólares para los programas contra el hambre y la pobreza de la burocrática Naciones Unidas. Los senadores del oficialismo lo aprobaron. Los senadores de la Alianza (UDI-RN), por el contrario, la rechazaron. En la semana pasada, al mismo tiempo el Premio Nobel de la Paz, le fue otorgado al bengalí Muhammad Yunus, quien critica el asistencialismo estatal y las ayudas de los países ricos a los pobres.

El aporte de 0,7% del PIB surgió cuando nuestra “estadista” Ricardo Lagos fue a la Asamblea General de la ONU, en septiembre del 2005. En esa oportunidad Lagos propuso colocarle una sobretasa de dos dólares a los pasajes aéreos, para así aliviar la pobreza en el mundo. En esa magna cruzada se unieron el derechista socialista francés Jacques Chirac y el presidente de Brasil, Lula Da Silva.

Chile como señaló el senador del partido opositor Unión Demócrata Independiente (UDI) , Juan Antonio Coloma aporta catorce millones de dólares anuales a unas 158 instituciones internacionales, de las cuales siete están dedicadas a luchar contra el hambre.

La diferencia entre los senadores de la Concertación y de la Alianza queda de manifiesta. Así, los primeros no les interesan si esos programas son efectivos o no, en cambio, sí a los segundos. A la Concertación le importa un comino la corrupción que hay en las Naciones Unidas, cuando se produjo el programa “petróleo por alimento” entre el hijo de Koffi Annan y el dictador iraquí Saddam Hussein. A los senadores de oposición si les interesa.

El canciller democristiano y ex ministro de Hacienda del primer gobierno de la Concertación, Alejandro Foxley dijo: "En el mundo globalizado no puede imperar sólo la ley del mercado, tiene que haber un componente de solidaridad”. Foxley con esa declaración mostró lo que ha sido siempre, un socialista cristiano, que no tiene idea del funcionamiento del mercado, esto es, del libre intercambio de bienes y servicios que las personas realizan cotidianamente. La ley del mercado, como le llama Foxley es la simple interacción de los individuos.

El senador socialista y ex ministro de Economía, Carlos Ominami dijo palabras parecidas al canciller, en el sentido que la inserción internacional no debe basarse en la economía y en el comercio, sino en aspectos humanitarios. Ergo, el comercio y la economía es inhumana.

Nuestros socialistas (cristianos y laicos), tanto en política interior como en exterior confían en las burocracias que en las personas. Nuestros socialistas todavía no han leído el libro “Hacia un mundo sin pobreza” de Muhammad Yunus. De lo contrario, no hubiesen aprobado el aporte a la ONU. Ciertamente recomiendo ese libro, ya que Yunus refuta una serie de prejuicios o teorías sobre la superación de la pobreza, como por ejemplo, de que para salir de la pobreza hay que tener educación, entre otras tonterías.


Yunos es contrario a la ayuda de los países ricos a los pobres. Critica a la banca tradicional, las comisiones de los gobiernos que se quedan con la plata que reciben del exterior, y que al final no le llegan al pobre.

Recuérdese que Yunus es capitalista, que si presta US$ 300 más los intereses a un pobre, espera que éste le devuelva el dinero, como ocurre en el llamado ‘capitalismo salvaje’ de los socialistas. Yunos cree en la responsabilidad individual y en el esfuerzo personal. Cree que los pobres respetarán un contrato, como ocurre entre personas civilizadas.


En el libro de Yunos encontraran diversas historias de verdaderos héroes y heroínas que en los cuatro continentes intentan salir de la pobreza. Si un pobre sufre algún revés, también Yunos les ayuda. Él tiene claro como en la vida que hay períodos buenos y malos. Como dice la Biblia: “vacas gordas y vacas flacas”. Yunus no hace caridad o entrega algo gratis, él hace negocios.


Para Muhammad Yunus no está en su vocabulario la palabra solidaridad, que tanto les gusta a nuestros socialistas . La filosofía de Yunos me recuerdan el epígrafe del primer capítulo de “Moby Dick”: “Ayúdate, que yo te ayudaré”.

Etiquetas: , ,

18 Comments:

Blogger MarcosKtulu said...

Yanus no es la salvación, pero sí que es algo distinto.

Cuantos apellidos ingleses que hay en Chile. Hubo mucha inmigración?

1:39 a.m.  
Blogger Javier Bazán said...

Marcos:
A Yunus no hay que verlo como una panacea. Él critica el asistencialismo.
En el siglo XIX llegaron hartos ingleses. De hecho, un cerro de Valparaíso era conocido por ello, hasta mediados del siglo XX, como fue el cerro Alegre. Los apellidos ingleses se notaban más en la marina.Ahora no tanto.
No te puedo decir la cantidad.
¿A qué viene tú pregunta?

7:49 a.m.  
Blogger cristian said...

Las ayudas financieras para combatir el hambre enviadas por la ONU van a parar preferentemente a los gobernantes socialistas que mayoritariamente tienen a sus paises en dichas condiciones, y después esos fondos solo engrandecen su burocracia partidista. Como pasó en Etiopía en 1983, donde los alimentos nunca llegaron a manos de los hambrientos.
Pero siempre habrá tontos útiles , como los cantantes de los Live Aid, que ayudan sin saberlo a financiar estos gobiernos.
¿por qué mejor la ONU no se preocupa de la matanza de Darfur contra negros cristianos, por parte de musulmanes del sur del Sudán?

12:23 p.m.  
Blogger MarcosKtulu said...

Es una duda que siempre tuve, y ahora me animé a consultar al ver el nombre del ex-ministro de hacienda (o como olvidarse del nombre del último ministro de relaciones exteriores;). Los nombres ingleses, que es cierto, parecen gozar de su mayor tradición en la marina, y los dobles-apellidos siempre me dieron curiosidad por la onomástica trasandina.
Pero todo esto nada que ver con Yanus, que es bengalí.

12:28 p.m.  
Blogger Francisco J. Ibero said...

El tal Ominami no sabe que el comercio es totalmente humanitario.Los seres humanos han comerciado desde siempre y en forma voluntaria para mejorar su situación.
Por otro lado,los países se desarrollan por su propio esfuerzo y no por la ayuda de nadie.Los trillones de ayuda a los gobiernos africanos no han servido de nada,mientras que ya hay varios países africanos que están progresando mediante las políticas correctas.Hace tiempo leí una entrevista con la periodista africana June Arunga.Recuerdo que entre otras cosas pedía a los países desarrollados que no enviasen ni un solo dólar.Lo único que pedía era apertura de mercados.Es decir,el comercio es solidario,la ayuda no.

4:55 p.m.  
Blogger Francisco said...

Nunca he confiado en la gente que se desvive por los pobres. Pero, por lo que usted comenta don Javier, Yunus no ayuda por ayudar. El ofrece financiamento, lo que no significa regalar plata. El que recibe financiamiento tiene mas incentivos para tener exito que el que recibe ayuda.

3:24 p.m.  
Blogger Alicia Valle said...

Mucha razon tiene Ud Don Francisco, ayudar a que se ayuden, asi no se crean personas dependientes en esta ayuda, pero personas que puedan salir adelante y no depender de esta...
Buen post Javier

Carinos

4:08 p.m.  
Blogger Javier Bazán said...

Cristián: Tienes razón.
Francisco I: Yo también leí una entrevista a un economista áfricano, que pedía que no ayudarán a África.
Francisco:Igualmente tienes razón
Alicia: Lo importante es que las personas no sean dependientes del Estado.

4:34 p.m.  
Blogger Koke said...

Ciertamente que no puede dejar de existir cierta solidaridad entre las naciones del mundo. Sin embargo, es en extremo genial la idea de Yunnus, la autosuperación y el esfuerzo personal construyen al hombre y lo llevan a superarse.

Sería gracioso que al final la ONU fuera destruida por este tipo de iniciativas. Tal vez, si en vez de que el Banco Mundial o el FMI prestara dineros a gobiernos corruptos e indolentes, utilizara los métodos de Yunnus, el mundo cambiaría un poco y la credibilidad de la ONU aumentaría.

10:24 p.m.  
Blogger Rafael Mera P. said...

El Nobel de la Paz está muy bien dado, aunque muchos dicen que a Yunus habría que haberle dado el de Economía también. Sus conceptos son obviamente favorables al libre mercado, pero de todos modos los progres se han querido aprovechar descaradamente de su triunfo. Para que te hagas una idea, el diario La Nación escribió de él que "desafió al sistema financiero mundial" y etc., tratando de hacer creer que se trata de "uno de ellos".

11:53 p.m.  
Blogger Marta Salazar said...

Muy bueno Javier!

Si Foxley fuera tan cristiano, no habría enviado a sus hijos a un colegio antroposófico (Waldorf).

2:54 a.m.  
Blogger Javier Bazán said...

koke: Cierto. Pero la ONU no me importa.
Rafael: Es típico de la izquierda apropiarse de las buenas ideas. También los progresistas se apropiaron de Popper.
Marta: ¿Explicame sobre ese colegio?

7:34 p.m.  
Blogger Cococita said...

La ONU ha estado muy cuestionada últimamente, hay demasiados intereses revoloteando por ahí.
Se dice que las ayudas humanitarias no llegan realmente donde deben llegar... no sé.
Y sus resoluciones tampoco son tomadas muy en cuenta.

11:28 p.m.  
Blogger Águila libre said...

Hola Javier: No sé mucho de política, al leer tu post, me da mucha pena que no todos estén dispuestos a ayudar a quienes más lo necesitan. Al Sr. Yunus creo que lo más importante, bajo mi punto de vista, es que además de permitir que muchas personas, con esfuerzo, salgan de la pobreza, le ha mostrado al mundo, que los pobres también son personas con valores, que quieren surgir y que la mayoría son honestos si tienen la opción de crecer como personas sintiendose realizadas, al tener un espacio donde hacerlo.

La frase ayúdate, que yo te ayudaré, es perfecta en todo los sentidos.

Un abrazo

María Paz

12:09 p.m.  
Blogger Javier Bazán said...

María Paz:
Yunos demuestra que los pobrez tienen valores al valorizar el esfuerzo personal de cada uno.
Y para ser honesto no hay que ser necesariamente rico.

2:18 p.m.  
Blogger cristian said...

Javier: te invito a leer un comentario, publicado tambièn en La Tercera Cultural, acerca de los blogs chilenos aparecido en:

gonzalogarces.blogspot.com/

adonde habla de la poca actividad de los blogs politicos chilenos (¡?)

6:16 p.m.  
Blogger Javier Madrid said...

Creo que has tergiversado el mensaje del Premio Novel. Creo que sería más apropiado rescatar, que cobrando bajos intereses en los prestamos que otorga y la confianza en la persona son suficientes para que el mercado funcione , no es necesario querer hacerse rico en corto tiempo y a toda costa. A él se le otorgó el Premio por humanizar un mercado inhumano, por demostrar que la palabra vale y que el pobre tiene espíritu emprendedor y si se le otorgan las oportunidades. Lo que hace Yunus aunque no lo creas es una oda a la solidaridad tan despreciada por ti.
Supongo que tú estas dispuesto a otorgar prestamos en esas condiciones ,o conoces a alguien o a algún banco con tal disposición. Lo dudo… por eso estimado amigo es el Premio. El mercado que conocemos no es el de Muhammad, es lo más cercano al “Señor de las Moscas”.

Y estoy de acuerdo con Foxley(Gran economista respetado internacionalmente, con grado de Doctor), el mercado no lo rige todo, es necesaria la solidaridad. Es como la discusión que tenían una vez dos grandes juristas , uno Positivista y el otro partidario del Derecho Natural, el primero decía que todo lo rige el Derecho , el otro le contesto “El amor , el amor…”. Lo mismo pasa con la economía mi estimado amigo.

Pero tu post me recordó un discurso de un gran Presidente “No quiero para mi patria los hombres que estiran la mano pidiendo, sino hombres dignos y firmes que tienen trabajo, una opinión que dar y un pensamiento que sostener” E. Frei M.

1:33 a.m.  
Blogger Javier Bazán said...

Javier Madrid:
Te equivocas al decir: "por humanizar un mercado inhumano". El mercado es humano, ya que en el mercado venden bienes y servicios, desde los albores de la civilización.
Tú interpretas mal a Yunus. Ni yo, ni el español ni el peruano que enlazo.
Si él fuese solidario, regalaría dinero, como le gustan a los socialistas, sin preocuparse si es efectivo. Por eso es banquero, y no una ONG.

10:41 a.m.  

Publicar un comentario

Links to this post:

Crear un vínculo

<< Home