lunes, abril 24, 2006

Industria Cultural

Con la llegada de dos Presidentes de izquierda, Chile se sumergió en el mundo de la cultura. Por ello se creó un Ministerio de la Cultura. Se habla de la ‘industria cultural’. Sin embargo, ¿Será industria? ¿Merece ese nombre? Toda actividad económica corre el riesgo de quebrar, desde una pequeña empresa hasta una gran empresa de cualquier rubro. Toda industria para sobrevivir necesita ganar dinero para mantenerse y prosperar. ¿Las industrias culturales se regirán con los mismos parámetros que las demás industrias? ¿O bien, esas industrias mantendrán a las ‘industrias culturales’?

En Europa más que en América Latina se mira en menos el cine norteamericano por ser comercial, como si ello implicase cine sin contenido. Los grandes estudios que, por cierto habrán comenzado en chico y de a poco desarrollaron su negocio de la entretención. Los estudios han desarrollado diversos géneros: cine de época o histórica, otras veces son las películas de guerra, los western, de acción, comedias, gótico, musicales y dramas. Cada uno de estos géneros ha tenido sus buenos y malos momentos. Cada vez que los estudios se han embarcado un proyecto, no siempre el público les ha respondido. Lo que significa, por tanto, que perdieron dinero. Lo que vale para el cine también vale para el teatro. El mismo Broadway ha tenido altibajos. Los productores y directores han tenido que reencantar al público. El hecho de que sea un cine comercial no significa de mala calidad. También está el mercado de las películas tipo B o de bajo presupuesto, cuyo mejor exponente es Roger Corman. Y naturalmente, el cine pornográfico.

Las películas comerciales ayudan a financiar películas menos comerciales, que a los actores hollywoodense les gusta participar.
El mejor cine y teatro de Europa es el que desarrollan los ingleses. No los apoya el Estado, como dijo una vez Mario Vargas Llosa.

El éxito y fracaso de una película corren la misma suerte en el Oriente ya sea el cine de Hong-Kong, como uno lo ve en el documental "Espadas Voladoras: Cinema Hong Kong: Sword Fighting” , o en el desconocido cine indio, conocido como Bollywood. Bollywood es el equivalente del Hollywood de la India, cuyo centro de operaciones es Bombay. Bollywood produce 1000 películas al año. El cine indio une acción, emoción, y música e identidad nacional. Los directores y productores de la India sólo hacen dramas, comedias y musicales, que terminan con un final feliz. Con ello tienen ganada la audiencia. ¡Que mejor ejemplo de lo anterior es la película “Lagaan” del 2002!

Espero que nuestros gestores culturales, que es la nueva palabra que se introdujo desde 1990 para referirse a los artistas, actúen como empresarios. Si quieren convertirse en industriales, asuman los riesgos. Y se les va bien, entonces creen riqueza como George Lucas o Spielberg, para que la industria del cine sea rentable y no dependa de los contribuyentes. Lo que no me gustaría ver en la nueva ‘industria cultural’ es la descripción que realiza el filósofo francés Jean-Paul Revel en su libro “La Gran Mascarada” del mundo cultural francés. Según este filósofo, el director que monta una obra con capital privado y que el público lo recibe bien. Y por tanto, gana millones. Ese director es despreciado, porque ha hecho concesiones comerciales al teatro. En cambio, un director que recibe subvenciones del Estado y le va mal con el público, porque su obra es mala. Este director dice que el artista se sacrifica por su arte cuando el público lo rechaza. Termina Revel con esta reflexión:“Los primeros han dado de comer a unos actores, técnicos, decoradores, camareros, cajeros, contables, operarios, durante doce meses, han pagado un alquiler e impuesto, pero sólo son tenderos. Los segundos han desvalijado a los contribuyentes aprovechándose de los favores de un ministro: son alabados por la crítica e invitados a la fiesta en los jardines del Elíseo el 14 de junio”. (pág. 256)

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10 Comments:

Blogger Rafael Mera P. said...

Algunos nuevos directores chilenos están tratando de cambiar esta dependencia del Estado, como por ejemplo Nicolás López ("Promedio Rojo") o Gonzalo Lira ("Secuestro"), buscando crear una real industria cinematográfica. Y por supuesto, esto les significa críticas por parte de los patanes que quieren que todo se los financie el Estado, y que generalmente son apitutados.

La misma mentalidad anti-"comercial" se encuentra en el mundo científico chileno. Yo no lo podía creer cuando supe que en las universidades y centros de investigación le rechazan las tesis o trabajos a quienes abordan temas susceptibles de ser desarrollados de forma práctica o empresarial. Todo tiene que ser ciencia teórica, abstracta, sin nada que signifique avances concretos en ciencia y tecnología aplicable en la práctica.

12:43 p.m.  
Blogger Koke said...

Opino parecido a Rafael, en el sentido de que el mercado cinematográfico en Chile ha experimentado un crecimiento muy grande en este último tiempo, lo que ha permitido que cineastas que podrían llamarse pioneros, estén comenzando la industria realmente comercial del cine. Por otro lado, en el sector teatral es importante reconocer que también se ha experimentado una expansión, gracias a los esfuerzos de los actores por expandir su experiencia y así tener los recursos para difundir el arte por medio de más teatros.

Sin embargo, el resto de los artistas nacionales recurren al Estado por financiamiento, debido a que el mercado para otras disciplinas es más selecto. También se da el hecho del apitutamiento debido a razones ideológicas, que la Concertación ha sabido aprovechar a su favor.

1:20 p.m.  
Blogger Alezita said...

Hola:
Si bien creo que se deben establecer incentivos para todo tipo de innovaciones, ya sea en la ciencia o en el arte, siempre me he preguntado porque se debe subsidiar a un actor y no a un carpintero o un barbero.
Me produce desconfianza cuando se habla que hay que subsidiar las artes porque no son económicamente rentables, si realmente queremos que las personas a mejoren su educación eliminemos los impuestos que se establecen a los libros y otorguemos franquicias tributarias para que ingresen más y mejores libros (sobre todo técnicos) a nuestro país, con lo que este conocimiento sería accesible para más chilenos y de paso mejoraríamos nuestro capital humano y nuestra capacidad de innovar.

8:48 p.m.  
Blogger Guille, da maus said...

Lo mismo discutimos en Perú donde el apoyo del estado para la cinematografia y las artes escenicas es nulo, y sin embargo estamos viviendo un boom en la producción lo cual ya esta empezando a generar obras de calidad sobre todo en el teatro.
En cuanto a la subvenciones a los libros no estoy de acuerdo porque los importadores suelen traer verdaderas basuras impresas en lugar de textos de calidad. No quisiera que se popularicen los textos de Dan Brown, Chomsky, Ramonet, Petras, etc...

Viva el libre comercio!

(Y oren porque no se le ocurra al gobierno peruano crear un ministerio de cultura.)

9:46 p.m.  
Blogger Francisco said...

Cada vez que el estado interviene para solucionar un problema, termina agrandandolo aun mas... Los planes de desempleo: generan desempleo; los servicios sociales fomentan la pobreza; etc. La cultura no se escapa a esta realidad. Durante el gobierno militar, se hablaba del "apagon cultural", pero no fue en esa epoca donde salieron los mejores actores, libros, obras de teatro, etc. Como es posible que si habla de teleseries, el primer nombre que viene a la cabeza es "La Madrastra" , mientras que las producciones de ahora pasan al olvido en 2 meses?!?!?. Para que decir la bestialidad que promueve el FONDART financiando a artistas mediocres que se enojan cuando se les preguntan que tecnica usaron, como la famosa "SILLA" que instalaron afuera del Bellas Artes en 1990 o los insultos a Prat y a Jesus; ni hablar del experimento sociologico de la casa de vidrio, que nos hizo llegar a la conclusion que a los hombres nos gusta ver mujeres sacandose la ropa...

9:34 a.m.  
Blogger Eduardo Robredo Zugasti said...

En España la subvención masiva al cine ha arruinado la industria. Es lógico. Los "empresarios" libres de cine no pueden competir con "empresarios" subvencionados. Además, las subvenciones se adjudican en función del interés político y "cultural" (que suele ser mascarada del primero), con lo que se dejan totalmente de lado los gustos del público. El resultado final es que el público termina por abandonar las salas de cine.

Para mí un ejemplo de artista buscador de rentas es Wagner, que vivió siempre a la sombra de reyes y aristócratas revolucionarios y odió siempre el "arte comercial"; esa cosa de judíos...

Saludos

3:51 p.m.  
Blogger cristian said...

Los Ministerios de Cultura, para los gobiernos socialistas, están inspirados en el Ministerio de Propaganda, de Goebbels y el Partido Nazi. Diganme si la gran mayoría de las expresiones artísticas chilenas financiadas por el Estado no contribuyen a la propaganda y al lavado de cerebro e interpretación unilateral de la historia en el sentido que lo desea el socialismo.

7:34 p.m.  
Blogger Alvaro71 said...

Javier, que buen tema, soy fanático del cine.
Esto tiene muchas perspectivas, pero voy a opinar sobre una de ellas:
- Rol del estado: alerta!; coincido con Cristián, respecto de los medios propagandísticos. hoy en Chile hay algo que huele a partido Nazi. Cuando un cineasta se gana un fondart, hace una película alineada al extremo con la visión política gobernante, y, al momento de recibir premios, agradece al presidente de la república por el favor concedido.....está más claro que el agua. Pero, por favor, que esperábamos? el incentivo está creado para que así ocurra, y así ocurrió.
Se necesita demasiada integridad para que se excluya el factor político o ideológico, en la asignación de estos recursos; y se haga sólo por mérito artístico.
Pero eso es mucho pedir, en Chile desgraciadamente no estamos lo suficientemente evolucionados como para salirnos del corto plazo (y de la próxima elección)
saludos,

12:56 p.m.  
Blogger AndreaQ said...

Gracias por visitar mi blog !!

ES una saga interesantasima de predicciones y profecias a Solari lo puedes encontrar mencionado en el post anterior al que escribiste , el 20 de Abril.

Es un gran ytema de la PUGNA artistaca entre gringos y europeos , por que verdaderamente son lineas creativas, disimiles , una apunta al entretenimiento y la otra a sugerir la percepcion sensorial.

salu2

11:34 p.m.  
Blogger Javier Madrid said...

el cine chileno en realidad es re malo .

12:00 p.m.  

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