lunes, marzo 13, 2006

No hay mañana sin anteayer: Fuerzas Armadas


Es usual en el mundo de la izquierda abordar las Fuerzas Armadas, como si ellas fuesen las responsables del quiebre institucional de 1973, como si en el período de 1970 a 1973 hubiese existido el Estado de Derecho, una conducta democrática ejemplar entre los diversos actores de la política y que el clima, la atmósfera que se respiraba era como la de los actuales gobiernos de la Concertación, esto es, políticas consensuadas sin descalificar al oponente. Sobre este último punto, los políticos de la Concertación la mayoría de las veces han brillado por su ausencia.

La izquierda renovada le encanta inventar teorías absurdas, como que las Fuerzas Armadas viviesen en compartimentos estancos, sin tener ninguna relación con el mundo civil. En la vieja democracia cada vez que los políticos se veían en problemas, debido al paro de los chóferes de la locomoción colectiva, los trabajadores de los puertos u otro sector que paralizaba la sociedad, llamaban a los militares y marinos hacerse cargo de la situación. Al mismo tiempo, cada vez que ha habido desastres naturales, las FF.AA., cumplen el papel de socorrer y colaborar. Yo no sé de dónde sacan todas esas leseras.

Otro absurdo es hablar del Ejército del dictador, cuando en realidad tanto el Ejército como el dictador se formaron bajo el alero de los Estados Unidos, porque así lo estableció el poder político, desde Frei padre o antes. Frente a grupos que proclamaban la violencia revolucionaria, las Fuerzas Armadas se las entrenó para luchar contra los terroristas o revolucionarios. El enemigo estaba adentro y no afuera de la frontera. Lo mismo que ocurre ahora con Al-Qaeda.

Cuando llegó Allende al poder, después de visitar a su amigo íntimo el dictador ruso Leonid Ilyich Brezhnev, encomendó a unos oficiales de la Academia de Guerra que fuesen a visitar a Rusia. En el programa "Entrevistas con la historia" que trasmiten el sábado por la noche, el General Ernesto Videla, recordó que Allende les dijo "vayan a utopía". Los oficiales fueron a utopía y regresaron decepcionados. No les gustó el socialismo, porque iba en contra la unidad del Estado chileno. Esa respuesta no le gustó a Allende.

Más aún, recuerda el general en retiro Ernesto Videla que los altos oficiales de Ejército le hicieron sentir su molestia al gobierno de la Unidad Popular de la presencia de grupos militares paralelos. El gobierno no escuchó. Ahora bien, sobre el hecho de que el general Prats asumiera la cartera de ministerio de Interior en la UP, Ernesto Videla dijo que fue un error, porque se quebró la unidad del Ejército de no pertenecer a ninguna fuerza política. En ese momento el Ejército dejó de ser de todos los chilenos, no como dice el izquierdista y ex comunista y embajador José Rodríguez Elizondo, convertido en columnista habitual en "La Tercera" , con el dictador (9-03-2003). Rodríguez fue miembro del "círculo de Leipzig" en la Alemania Comunista.

En su columna "Cheyre y la Ordenanza del Ejército" elogia el calificativo que le dio Cheyre de "protagonismo impropio" al once de septiembre, olvidándose que fue la Cámara de Diputados la que llamó a los militares. Además, Cheyre no hizo nada por lo militares encerrados injustamente. Dio y no recibió nada a cambio. De ese modo, la izquierda no asume su responsabilidad. Para estos finos intelectuales de izquierda, cualquier comentario que haga un militar o un civil que no sea de la Unidad Popular no tiene validez. Las historias de los pueblos las realizan varios actores y no los monólogos que les gustan a la izquierda autista.

Sin embargo, la historia entre las FF.AA. y la izquierda no es republicana. Primero, tenemos la famosa declaración del vigésimo segundo congreso del Partido Socialista en Chillán, en 1967 declaró:
"2.- La violencia revolucionaria es inevitable y legítima. Resulta necesariamente del carácter represivo y armado del estado de clase. Constituye la única vía que conduce a la toma del poder político y económico y, a su ulterior defensa y fortalecimiento. Sólo destruyendo el aparato burocrático y militar del estado burgués, puede consolidarse la revolución socialista. "

Una relación muy republicana eso de "Sólo destruyendo el aparato burocrático y militar del estado burgués, puede consolidarse la revolución socialista".

Luego tenemos para sorpresa que la Presidenta Bachelet designa como subsecretario de la Fuerza Aérea al capitán en retiro Raúl Vergara, el cual se vinculó con los terroristas del MIR Miguel Enríquez y Andrés Pascal Allende en la Unidad Popular con el propósito: "Debíamos generar una división horizontal dentro de las Fuerzas Armadas". Esa es la típica método para estabecer la dictadura socialista, cuyo modelo era el golpe de estado en Rusia por los bolcheviques, en 1918. Esa es la izquierda republicana. Después el capitán Vergara se fue a trabajar con los Sandinistas, quienes se asesoraban con militares soviéticos.

Quienes se reinsertaron en la sociedad no son los militares, como dice José Rodríguez Elizondo, sino que fue la izquierda quienes se han integrado a la sociedad, pues ya no la quieren destruir para construir su paraíso socialista.

Michelle Bachelet saludo en su primer discurso a las Fuerzas Armadas, considerándolas "patrimonio de todos los chilenos". ¿En ese saludo también va a los 450 militares encerrados injustamente, violándole sus derechos civiles, como la prescripción del delito y el debido proceso, etc? Si quiere ser estadista, primero diga la verdad sobre la Unidad Popular, y segundo haga un indulto generalizado a ambos bandos; cosa que se hace cuando los pueblos han tenido conflictos internos. Es como pedir peras al olmo.

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8 Comments:

Blogger Cococita said...

Si te fijas siempre siempre la izquierda culpa a nuestras FFAA de cualquier lesera y saca a la palestra algùn hecho dàndole gran cobertura noticiosa cuando se trata, o del General Pinochet o de cualquier miembro sòlo para tapar algùn entuerto como corrupciòn, coimas o nepotismo dentro de la Concertaciòn....eso es muy tìpico!!!

1:00 p.m.  
Blogger cristian said...

Si el Ejército hubiera estado en 1973 tal como lo dejó Cheyre ahora, habríamos tenido una dictadura marxista entre 1973 y 1989, con cientos de miles de muertos verdaderamente inocentes y un pais económicamente arruinado al finalizar su período, Es sólo lo que nos enseña la historia universal y la de cada uno de los paises que fueron obligados a aceptar el marxismo.
Afortunadamente, la cagadita de Cheyre ha ocurrido fuera de plazo.Aunque igual duele.

1:06 p.m.  
Blogger Alvaro71 said...

Comparto buena parte de lo que haz escrito. Pero la vida da vueltas, hay que sentarse a ver como cambiarán las cosas, y se equilibrarán un poco. Hoy día los dados están muy cargados hacia un jugador.
saludos,

1:09 p.m.  
Blogger isabel pla said...

Me preocupa que el subsecretario de Aviación esté tan comprometido con los derecho humanos de un terroristas y que se le haya designado en ese cargo porque era amigo de su papá.

4:07 p.m.  
Blogger Francisco J. Ibero said...

Hay muchos ejemplos del mismo tema
básico:para dominar el presente hay
que reescribir el pasado.Un ejemplo
es el del Psoe en España.Atacan a
los del PP como franquistas.Pero necesitan presentarse como demócratas en los años 30,lo cual es absolutamente falso.El Psoe de los 30 era furibundamente marxista
y no ocultaba sus planes de eliminar físicamente a sus adversarios.Su problema es que se
pueden ver los periódicos,las revistas,y las actas de los debates
parlamentarios.Pero quien se atreva
a hablar de estos temas es tildado
de fascista.Afortunadamente a muchos les importa un rábano.

5:00 p.m.  
Blogger Koke said...

No cabe duda la mala memoria de la izquierda chilena. Definitivamente al ejército se le ha usado como peón dentro del juego político, del cual sólo los mismos políticos son responsables. Aún así, el ejercito siempre ha sabido colocarse a la altura de las circunstancias y ha protegido los intereses del Estado y la Nación. El ejército seguirá siendo una de las instituciones que procurarán que la unidad del Estado no se quiebre, sea quien sea el que esté a su cabeza. El mando de Cheyre se destacó por ser ambiguo y demasiado intelectual, pero a pesar de haberse convertido en un lacayo del gobierno, la institución ha dado un paso adelante en su desarrollo y por ello debemos estar contentos. Ahora, la presidenta y su agenda de la venganza no debe contaminar nuevamente al ejército por cuestiones meramente ideológicas y que ya no van con los tiempos que corren. No hay mañana, no hay Chile sin las FF.AA.

1:29 a.m.  
Blogger yuriflame said...

Bueno Jaime:

Lamento no estar de acuerdo contigo. La verdad es que creo que todo debe ser mirado desde distintos prismas. Es inaceptable que los militares hayan entrado a la política y generado un sistema autoritario. A pesar del colapso del gobierno de Allende, este era democrático, con sufragio universal, si se llegaba o no a una dictadura del proletariado es una cuestión que nunca sabremos. Lo único que se sabe es que las FFAA nos llevaron a la dictadura de la Seguridad Nacional, ese de la escuela de las Américas.

Un abrazo y gracias por visitarme!!!

5:15 p.m.  
Blogger Martín Juno said...

En Argentina el próximo 24 de marzo se cumplen 30 años del último golpe militar. Por supuesto, sucede lo mismo que en Chile: la visión es parcializada, se reescribe la historia escrita por otros. Pero bueno, así es la vida de las sociedades: el poder muta y se transforma, imponiendo reinterpretaciones.

Aporto una visión distinta a este tema: ¿no sería hora de revisar la necesidad de fuerzas militares para países como Argentina o Chile? ¿Qué utilidad social verdadera tienen hoy estas instituciones? Desde mi punto de vista, solo cumplen una función simbólica, justificada por un nacionalismo arcaico y un "patrioterismo" sin sentido.

2:37 p.m.  

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