viernes, diciembre 23, 2005

Ideas y creencias


En vez de hablar sobre el humanismo cristiano o el sistema del cambio electoral, me urge desde un punto de vista vital otro asunto. En mi artículo anterior, sostuve que en Chile las ideas liberales han tenido éxito parcial. Con todo, un internauta comentó que Chile pertenece a la tradición europea y no a la tradición americana. Y me puso el ejemplo del carné de identidad. ¿De dónde viene esta confianza ciega en el estado? Concuerdo en parte con él. Por mi propia experiencia puedo decir que el chileno aún espera que el estado les solucione sus problemas. Lo tienen en su disco duro. Así, en una población de Viña del Mar, los pobladores esperaron 50 años, para tener alcantarillado; en el Norte Grande, una persona nos decía, que otros pobladores también han esperado el mismo período, para que le pavimente la calle; otro individuo, cuando fui vocal, nos decía que un buen gobierno es aquél que está más tiempo en el poder. De inmediato, recuerdo al autor de la “Desobediencia Civil”, a quien le importaba poco el gobierno federal.

Quizás el pensador y político argentino Juan Bautista Alberdi tenga la respuesta a nuestra idiosincrasia en su ensayo”Omnipotencia del Estado”:

El Estado, o la Patria, continuó siendo omnipotente respecto de las personas de cada uno de sus miembros; pero la Patria personificaba en sus monarcas o soberanos, no en sus pueblos.
La omnipotencia de los reyes tomó lugar a la omnipotencia del Estado o de la Patria.

La Patria fue todo y el único poder de derecho, pero conservando la índole originaria de su poder absoluto y omnímodo sobre la persona de cada uno de sus miembros; la omnipotencia de la Patria misma siguió siendo la negación de la libertad del individuo en la república, como había sido en la monarquía; y la sociedad cristiana y moderna, en que el hombre y sus derechos son teóricamente lo principal, siguió en realidad gobernándose por las reglas de la sociedades antiguas y pagana, en que la Patria era la negación absoluta de la libertad.

Esta es la condición presente de las sociedades de origen greco-romana en ambos mundos.
Sus individuos, más bien que libres, son siervos de la Patria.

La Patria es libre, en cuanto no depende del extranjero: pero el individuo carece de libertad, en cuanto depende de un Estado omnímodo y absoluto. La Patria es libre, en cuanto absorbe y monopoliza las libertades de todos sus individuos; pero sus individuos no lo son porque el Gobierno les tiene todas sus libertades
.”

Luego dice que eso fue lo que produjo la Revolución Francesa y que los pueblos greco-romano han repetido. Añade que a los norteamericanos se les preocupó independizarse del gobierno y no de una potencia extranjera. Cito a Alberdi para tratar de explicar el hecho de los individuos en todos los países de habla hispana, están registrados por el estado a través del carné de identidad.

En los países anglosajones, en efecto, no existe el carné de identidad. Allá basta con dar el nombre, pues suponen, como me comentó una compañera de colegio, que el individuo no engañará.

Me surge la pregunta, ¿De dónde surgió la tradición americana? Según Hayek, los norteamericanos revindicaron la Carta Magna inglesa para independizarse de Inglaterra, porque la Corona había violentado la Carta. Más aún, hay una tesis de que tradición liberal hispánica de la Escuela de Salamanca, cruzó el océano hasta llegar a Norteamérica. Con esas ideas, los colonos escribieron su primera constitución.

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1 Comments:

Anonymous Marta said...

Buenísimo, como todos tus artículos! Y tienes mucha razón en tu petición, me sumo a ella.

7:33 p.m.  

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